Tarifas de flete y capacidad: la realidad detrás de los megaportacontenedores
Capacidad de las denominadas "ULCV" se ha duplicado en la última década
Pensar en un portacontenedores de 21.000 TEUs hace diez años era ciencia ficción; hoy es una realidad inminente. El OOCL Hong Kong es capaz de trasladar 21.413 TEUs con sus casi 400 metros de eslora y 58,8 metros de manga.
Cuando recién comenzaron las ideas sobre los ULCV (Ultra Large Container Vessel – Portacontenedores Ultra Grande), fueron pensados como una solución al problema de ahorro de costos que las navieras estaban enfrentando, teniendo que optimizar el consumo de combustible y sus rutas de navegación. Aparentemente, el impacto que esta medida tendría sobre las tarifas de flete no fue una variable que se tomara en consideración y, una década después, estamos viendo los efectos a lo largo de toda la industria.
Capacidad v/s utilización
Las megaembarcaciones transitan principalmente en las rutas del lejano noreste de Europa (China, Sudeste asiático hacia la zona noroccidental de Europa continental), no solo porque es una zona con alta concentración de carga, sino también porque esta ruta cubre la distancia náutica más extensa. “Consideración de la ruta, distancia náutica y volumen es crucial porque un barco obtiene ganancias o puede generar ahorros operacionales solo cuando navega y cuando se reduce el tiempo en puerto”, lee un análisis de Xeneta.
Capacidad versus utilización es uno de los principales elementos que influyen en las tarifas de fletes. Con la gran capacidad de las megaembarcaciones para transportar numerosos contenedores, naturalmente habrá presión para completar los espacios disponibles a bordo para aprovechar al máximo la utilización. Esta “carrera por la carga” ha afectado al resto de la industria, desestabilizando las tarifas de fletes hasta bajísimos valores con el solo objetivo de atraer clientes a transportar su carga en naves más pequeñas.
Con la reestructuración de alianzas (actividad de fusiones y adquisiciones y operaciones integradas) y la caída de Hanjin Shipping se produjo una merma en la capacidad disponible y eso impulsó un aumento en las tarifas de fletes con un alza interanual de más del 100% entre julio de 2016 y julio de 2017, alcanzando tarifas promedio de US$1.470/TEU.
Ahorros contraproducentes
Motivados por los avances tecnológicos y el deseo de mantenerse competitivas, las navieras se dejaron llevar por la carrera de adquirir megaembarcaciones, pensando que sería la receta ‘mágica’ para la economía de escala perfecta. Sin embargo, no tuvieron en consideración que el despliegue de estas grandes naves podría significar la caída de toda la industria, responsable de la actual ola de fusiones navieras y fluctuación de tarifas de fletes.
De acuerdo al análisis de Xeneta, “mientras, el aumento al doble de la capacidad máxima de los portacontenedores durante la última década ha reducido el costo total de contenedor transportado en casi un tercio, pero estos ahorros están disminuyendo, según indica ITF”. Por lo tanto, podría parecer que el despliegue de ULCVs como medida de reducción de costos podría estar viviendo sus últimos días ya que los costos de transporte podrían comenzar a aumentar en los siguientes años. “Una megaembarcación de 18 mil TEUs necesitaría contar con una utilización de al menos 91% para alcanzar reducción de costos. Incluso en las rutas de mayor volumen Oriente-Europa es muy difícil alcanzar estos niveles de utilización”, lee el documento.
Fuente: mundomaritimo.cl / 18 de agosto de 2017
























































