
En logística lo esencial son las personas
"Se requiere una nueva ola de modernizaciones que, con una visión integral del sistema marítimo, portuario y logístico, permitir expandir y diversificar su infraestructura, aumentar la eficiencia, asegurar una integración más armónica con el territorio y alcanzar una calidad mundial de sus recursos humanos".
El sector logístico y portuario de Chile se ha convertido en la principal plataforma para el desarrollo exportador de nuestro país, logrando una posición de liderazgo en América Latina, y junto a nuestra política de apertura comercial, nos ha insertado mundialmente potenciando nuestra economía durante 30 años.
Es interesante ver cómo el Banco Mundial relaciona el desempeño logístico con la expansión de negocios, la diversificación de exportaciones y la capacidad para atraer inversiones extranjeras. Podemos asegurar, por ende, el fuerte impacto de las actividades del comercio exterior en el crecimiento de la economía. Y no solo de cara a un nuevo gobierno, sino que proyectando nuestro desarrollo logístico y económico al 2030.
Hemos avanzado, pero claramente no es suficiente. No basta solo con tener una de las costas más largas del mundo. Para mejorar nuestra competitividad es imprescindible tener más y mejores puertos, más y mejores carreteras, una red de ferrocarriles de primer nivel. El desarrollo logístico requiere de una visión estratégica con políticas públicas maduras basadas en conceptos y planes consensuados por todos.

Afortunadamente en diversas instancias público privadas ya hemos trabajado para situar a nuestro país en lo más alto de la industria logística mundial. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile, gremio que tuve el honor de presidir, hizo lo propio integrando el Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo, del que surgieron materias urgentes para que la logística sea una palanca para el desarrollo de Chile.
Debemos mejorar la infraestructura para procesar carga en puertos y aeropuertos; avanzar hacia una adecuada política de uso del borde costero; incentivar nuevas inversiones en infraestructura de transporte; aumentar la eficiencia y confianza en las entregas; incorporar la trazabilidad a los procesos; reducir brechas de competitividad en la cadena logístico-portuaria; e implementar mejoras en la institucionalidad para que exista una coordinación pública eficiente.
Relaciones laborales
Todo lo anterior necesita relaciones laborales modernas y un ambiente de colaboración entre empresas y trabajadores, así como de mecanismos de negociación colectiva adecuados, que resuelvan los conflictos intrínsecos a toda relación laboral, pero sin afectar el normal funcionamiento de los procesos.
Se requiere entonces de una nueva ola de modernizaciones que, con una visión integral del sistema marítimo, portuario y logístico, permita expandir y diversificar su infraestructura, aumentar la eficiencia, asegurar una integración más armónica con el territorio y alcanzar una calidad mundial de sus recursos humanos.
Esto último requiere que abordemos de manera más integral la formación para el trabajo y la certificación de competencias laborales. Para el sector privado es fundamental la formación de las personas, ya que invertir en mejorar las competencias de los trabajadores, sin lugar a dudas, mejorará la productividad nacional y, finalmente, el bienestar de los ciudadanos.
El avance de las tecnologías está cambiando la forma de hacer las cosas, por lo que es necesario que en las empresas avancemos en innovación, en capacidad analítica y trabajo colaborativo para estar a la vanguardia. Tenemos que apurar el tranco, por esos cientos de miles de pymes que lo requieren con urgencia, pero también pensando en cómo estamos formando a las próximas generaciones.
Existe conciencia que tenemos un déficit en la educación de las personas desde su etapa más temprana y, por tanto, la oferta de formación debe ser más pertinente a las necesidades del mundo productivo. Ahora bien, el sector productivo también está llamado a dar señales oportunas de los requerimientos de la industria.
En esta línea están los Organismos Sectoriales de Competencias Laborales, instancias formadas por representantes de trabajadores, empleadores y del Estado, cuyo objetivo es analizar la cadena de valor identificando perfiles ocupacionales prioritarios, para estructurar planes formativos y rutas laborales, todo al alero de ChileValora.
De esa forma creo que debemos avanzar en pertinencia y calidad de la formación, puesto que los planes y rutas son insumos tanto para el sistema de capacitación como para la educación técnico profesional. Pero qué pasa con nuestra educación universitaria. Nos falta mucho y en logística claramente lo esencial son y serán las personas.
Reglas claras y estables
No solo debemos implementar plataformas logístico-comerciales, donde las empresas encuentren múltiples servicios, trámites sencillos y expeditos. Necesitamos reglas claras y estables, actitud de servicio y honestidad, mejoras en la gestión de aduanas y fronteras, manejo fluido del idioma inglés y conocimiento especializado de nuestros trabajadores.
Es así como entonces la labor de elevar a nuestro país como potencia logística, tal como lo hacen los países con mejor desempeño, requiere un esfuerzo compartido, mundo público y privado trabajando mancomunadamente, y una "decisión país" de construir capacidades humanas en el largo plazo, pues una logística de clase mundial no se construye de un día para otro ni menos solo con algunos.
POR RICARDO MEWES, Director Agencia de Aduanas Mewes y EIT Logística. | Suplemento: Logística Bodegaje y Distribución El Mercurio / 11 de octubre de 2017







































