
¿QUÉ ES TRAZABILIDAD Y QUÉ NO?
La palabra y el concepto de Trazabilidad, en los últimos años, han estado en boca de todos, por la importancia y la responsabilidad que conlleva, ligada especialmente a procesos industriales, pero, en nuestra experiencia, habitualmente el concepto de trazabilidad se malentiende y se tergiversa de tal forma que casi a cualquier empresario que se le pregunte si sus procesos tienen trazabilidad, te responderá afirmativamente.
Y su respuesta suele ser “por supuesto, yo sé a quién le envío mis productos”. Pero, ¿eso es todo? Definitivamente no es todo, es sólo una pequeña parte.
Si recurrimos a la definición sobre Trazabilidad del Global Traceability Estándar GS1: “Trazabilidad es la habilidad para seguir el movimiento hacia adelante y por etapas especificas en la cadena de abastecimiento y conocer hacia atrás la historia, aplicación o locación de lo que está en consideración” (), así es como comprobamos que no es únicamente conocer el destino, sino también el origen, los procesos intermedios, el conocimiento y registro de todos los movimientos y pasos del producto en cada proceso industrial y logístico, también mantener dicha información almacenada y rápidamente disponible por si se precisa en casos de recall (retirada de productos cuando están en el mercado) o withdrawal (retención de productos cuando aún no salieron al mercado), y además bastantes conceptos más.
IDENTIFICA, CAPTURA Y COMPARTE
Como es conocido de cualquier profesional de la logística, los productos, para poder ser controlados, deberán ser primeramente identificados, ya que la identificación es el paso previo y más esencial para cualquier tipo de proceso de trazabilidad. Lo anterior nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Cómo se identifican los productos? Existen básicamente dos formas de hacerlo: La manera estándar entendible a nivel global, y la forma interna e inventada.
Los estándares globales de identificación tienen el inconveniente que son de larga definición por que requieren de muchos acuerdos a nivel mundial, pero una vez acordados, no causan problemas de repetición, de saturación y de interpretación. Sin embargo, en una empresa, los estándares internos, se pueden definir en una sola tarde, en una simple reunión, pero una vez puestos en operación, corren un grave riesgo de repetición con otros códigos externos, de saturación cuando internamente se cambia algún parámetro y de molestias continuas ya que a cada socio comercial hay que explicarle el formato del famoso código inventado. Por lo anterior casi 1,5 millones de empresas en el mundo definieron trabajar con los estándares mundiales de GS1 (Global Standard One).
Una vez identificados los productos, es imperioso recoger esa información en cada paso que da el producto a lo largo de la cadena de suministro. También aquí se produce una disyuntiva: ¿Cómo capturar los datos? También existen dos opciones: Recojo los datos escribiéndolos manualmente en papel o en teclado, lo cual implica un ineludible porcentaje de datos incoherentes y erróneos, o bien capturo el dato de manera automática leyendo un código de barras sin intervención manual de escritura. Esto último nos lleva a otras dos opciones: Leo un código a través de simbologías estándar o leo cualquier código de barras, no importa de dónde salió y quien lo definió. Con respecto a este concepto, es estratégico para cualquier empresa usar formatos estándar para hacerse entender, sin errores de interpretación, cuando su producto viaje por el mundo, ya que en cualquier lugar no tienen por qué conocer los criterios personales aplicados en una simbología inventada y no estándar.
Por último, una vez capturado el dato, éste deberá ser compartido con los socios comerciales que estén autorizados a solicitarlos, ya que no todos pueden hacerlo. Efectivamente, un miembro de una cadena logística, puede solicitar información de trazabilidad a su proveedor, si el producto que acaba de recibir no está en buenas condiciones (tracing) o al contrario, un proveedor puede advertir a un distribuidor cuando se da cuenta de que lo que envío no está en perfecto estado (tracking). En todo caso es esencial la comunicación y el hecho de compartir datos entre socios de trazabilidad.
Sea en trazabilidad interna, desde que entra el producto, hasta que sale igual o transformado, o sea en trazabilidad externa, desde que sale de un ámbito industrial hasta llegar al siguiente, esta palabra implica muchas más cosas que las habitualmente entendidas, ya que el concepto es mucho más profundo y detallado que el simple hecho de saber a quién le mandé mis productos.
Fuente: revistalogistec.com / 18 de octubre de 2017






















